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El fósforo es un elemento químico esencial e insustituible para todos los seres vivos. En la agricultura actual es de vital importancia para mantener el alto rendimiento de los sistemas agrícolas. Las plantas deben absorberlo del suelo, donde se encuentra en muy baja concentración en forma soluble, normalmente en niveles que varían entre 5 y 30 mg kg-1. Estos índices bajos del nutriente se deben a que el fósforo soluble reacciona con iones como el calcio, el hierro o el aluminio que provocan su precipitación o fijación, disminuyendo su disponibilidad para los vegetales (Rodríguez et al., 1999). Los fosfatos inorgánicos aplicados como fertilizantes químicos, también son inmovilizados en el suelo y como consecuencia no son solubles para ser aprovechados por los cultivos.  
La fertilización basada en microorganismos beneficiosos, biofertilizantes y bioestimulantes  son  una alternativa prometedora para solucionar este problema. Esta tecnología se basa en preparados de microorganismos específicos que mejoran la salud del suelo, y por lo tanto, el desarrollo de las plantas de múltiples formas: facilitando el acceso a nutrientes, fijando el nitrógeno atmosférico, mejorando la absorción de agua o actuando como agentes de control biológico. Además, cumplen con las carencias de los abonos convencionales: son biodegradables, renovables, no son tóxicos para la flora y fauna auxiliar y no generan residuos.
 

 
Los inoculantes microbianos pueden mejorar la eficiencia de las plantas para captar fósforo y nitrógeno. Y en consecuencia, reducir los costes de fertilización e incrementar su rendimiento. Los microorganismos realizan los procesos de solubilización, mineralización e inmovilización. El principal mecanismo microbiológico por el cual, los compuestos fosfatados son movilizados es la disminución del pH del medio por la liberación de ácidos orgánicos (Alexander, 1980). Esta propiedad es característica de bacterias gram negativas, entre ellas Pseudomonas (Fernández et al., 2005).  
En la naturaleza, los microorganismos co-existen en comunidades complejas, que se conocen como el microbioma de la rizosfera. El co-cultivo, también llamado cultivo mixto de diferentes cepas, ha demostrado ser efectivo en el incremento de la  producción de metabolitos secundarios (Ochi, 2017).  En ensayos in-vitro,  se observa que la producción del halo de solubilización (amarillo) a partir de las 72 horas es superior en las placas en co-cultivo en cruz frente al crecimiento individual de cada una de las cepas
 

 
Ensayo de solubilización de fosfatos con las bacterias pertenecientes a Bacnifos a lo largo del tiempo.
 

 
La solubilización de fósforo orgánico es un proceso dirigido por enzimas, entre ellas tenemos las fosfatasas, que participan en la desfosforilación de los grupos fosfodiéster unidos a la materia orgánica y las fitasas, que catalizan el proceso de hidrólisis del ácido fítico liberando de  forma secuencial hasta seis grupos ortofosfatos libres. La actividad enzimática es usada frecuentemente como un indicador de la actividad microbiana del suelo (Fernández. et al., 2015).
La selección de microorganismos con alta capacidad de solubilizar fósforo y su ensayo en condiciones de campo, son un paso fundamental para obtener un producto altamente eficaz.  En ensayos de campo en el cultivo de la cebolla con un 30% de reducción de la fertilización de fósfosfata, se consigue aumentos de la productividad del cultivo del 7,6% y del 22,9% con fertilización completa, respecto al control con fertilización total. A nivel de beneficios para el agricultor, teniendo en cuenta la productividad media de cebollas obtenida y el precio medio por kg de cebolla, supondría unos 300є/ha (con reducción de fertilizante fosfatado ) y de 900 є/ha con  fertilización total.
 

Fuentes

  • Rodríguez, H & R Fraga. (1999). Phosphate solubilizing bacteria and their role in plant growth promotion. Biotech. Adv. 17:319-339
  • Fernández, L. A., Zalba, P., Gómez, M. A., & Sagardoy, M. A. (2005). Bacterias solubilizadoras de fosfato inorgánico aisladas de suelos de la región sojera. Ciencia del suelo, 23(1), 31-37.
  • Alexander M. (1980). “Introducción a la Microbiología del Suelo”. AGT Editores, México pp. 234-362.
  • Ochi, K. (2017). Insights into microbial cryptic gene activation and strain improvement: principle, application and technical aspects. The Journal of antibiotics, 70(1), 25-40.

Según los últimos datos aportados del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación-MAPA, en 2017 la producción de lechuga en España fue de 976.112 Tn con un rendimiento medio en secano de 28.322 kg/ha y en regadío de 28.400 kg/ha.
La superficie cultivada a nivel nacional es de 34.508 ha (96,82% al aire libre, un 2,75% en invernadero y el 0,43% en secano). La principal zona productora es la Región de Murcia que cuenta con una superficie de 15.632 ha el 45% de la superficie total seguida de la Comunidad de Andalucía con 11.279 ha (destacando Almería y Granada) representado el 32,6% de la superficie de lechuga cultivada en España.
En TRICHODEX, somos conocedores de la importancia y la gran demanda que genera el cultivo de lechuga en determinadas zonas de España y, por ello, uno de nuestros grandes esfuerzos se ha centrado en el desarrollo de formulados biotecnológicos capaces de conseguir una considerable mejora y un aumento de la producción de dicho cultivo.
En nuestro catálogo, contamos con un un formulado, BIORESIST®, específico para la activación fisiológica de la planta que favorece el desarrollo radicular y fortalece los tejidos de toda la parte aérea y radicular de la planta, disminuyendo la entrada de hongos y bacterias.

VENTAJAS DEL USO DE BIORESIST®

  1. Controla la apertura de estomas. Reduce la transpiración en las plantas y aumenta la eficiencia fisiológica en el uso de agua.
  2. Potente efecto anti estrés biótico (patógeno) y abiótico (heladas, granizo, sequía, salinidad y fitotoxicidad).
  3. Mejora la eficacia de otros tratamientos. Complemento ideal para los tratamientos nematicidas.
  4. Reduce la deshidratación y el estrés post-trasplante, mejorando el enraizamiento y el desarrollo de plántulas.
  5. Aumenta la producción de la cosecha y el fortalecimiento de la planta, mejorando su vigor (lignina y calosa).
  6. Apto para agricultura ecológica, certificado bajo la Norma UNE 315500.

Hemos logrado generar grandes resultados y, es que, con las aplicaciones de BIORESIST®, se ha conseguido incrementar el rendimiento del cultivo de lechuga en un 58%. ¡Y los ensayos nos avalan!

ESTUDIO DE CAMPO

El estudio se llevó a cabo con el objetivo de evaluar el aumento de la producción en el cultivo de lechuga tras las aplicaciones de BIORESIST®, comparándolo con la parcela testigo. Dicho ensayo se realizó en una zona representativa del cultivo de lechuga iceberg (Lactuca sativa) en la provincia de Murcia, ubicada en el término municipal Fuente Álamo. El ensayo se llevó a cabo siguiendo los principios GEP (Good Experimental Practice).
La plantación se efectuó el 12 de Febrero finalizando el cultivo el 21 de Abril, con lo que la duración del ciclo de cultivo fue de 67 días, con una densidad de siembra fue de 68.000 plantas/ha en camas de 1 metro con dos hileras.
El diseño experimental para el estudio de la producción estaba compuesto de 2 tesis: BIORESIST® a razón de 3 l/ha frente a un Testigo sin aplicación. Los tratamientos se realizaron a los 15, 21 y 49 días después del trasplante. La recolección se efectuó manualmente pesando y contabilizando las lechugas que había en cada una de las parcelas experimentales.
La aplicación de BIORESIST® aplicado vía radicular a 3 l/ha aumento el calibre, homogeneidad y peso unitario:
A. El 45% de las lechugas de la parcela tratada con BIORESIST® presentaron un calibre L10, el 50% L12 y el 5% de lechugas restante un calibre L14 mientras que las de la parcela testigo sólo el 5% presentaban un calibre L10, un 45% L12, un 35% L14 y el resto, el 15% un calibre L18.
Tabla y gráfico 1: Porcentaje de lechuga según calibre y peso unitario en las parcelas experimentales:


B. Un ​incremento del peso medio de un 58%, las lechugas tratadas con BIORESIST® presentan un peso medio de 401 gr mientras que las testigo 253 gr.
Gráfico 2: Peso medio de lechuga en cada una de las parcelas experimentales.

C. Con las aplicaciones de BIORESIST® obtenemos mayor homogeneidad.
D. Produce un mayor desarrollo radicular y fortalece los tejidos de toda la parte aérea y radicular de la planta, disminuyendo la entrada de hongos y bacterias.
E. Incremento económico por parte del agricultor.
La estrategia de TRICHODEX para una lechuga de ciclo corto como el analizado, las aplicaciones deben ir dirigidas a las 3 primeras semanas de cultivo (3 l/ha en la 2ª y 3ª semana). En ciclos largos, las aplicaciones deben ser fraccionadas más en el tiempo (3 l/ha en la 2ª, 3ª y 6ª semana de cultivo).
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