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España, como principal productor de naranjas de la unión europea con 140.310 ha cultivadas y una producción de 3.226.870 toneladas (FAOSTAT, 2019), es uno de los países en donde enfermedades como el aguado (Phytophthora sp) produce un gran impacto económico.

Las pérdidas principales producidas por la enfermedad son debidas, por un lado, a la caída de frutos del árbol con presencia de pudriciones (pèrdidas pre-cosecha) y, por otro, a la aparición de pudriciones blandas tipo acuosa, una vez recolectado el fruto (post-cosecha). 

El inicio de las primeras lluvias (prevista para la semana que viene) y las temperaturas templadas de esta época del año favorecen la aparición de los primeros síntomas aguado y su mayor incidencia. Por lo tanto, es el momento de comenzar con las aplicaciones preventivas para reducir el impacto. 

Previsión estado de los cielos Lunes 1 Noviembre 2021 (AEMET)

El uso de productos donde se combina la activación del “sistema inmunitario” de la planta, junto con la aportación de microelementos que mejoren el estado fisiológico del cultivo, son una herramienta muy eficaz para el control de esta enfermedad. 

TIDAL es un formulado basado en el ‘efecto priming’, activando el sistema inmunológico de las plantas pero sin llegar a producir estrés, además de aportar micronutrientes que actúan en procesos enzimáticos específicos.

La aplicación de TIDAL (0,75 cc /L),  en ensayos certificados de cítricos en presencia de aguado, consigue una reducción de la enfermedad del 77% en pre-cosecha y del 85,5-74,4% en post-cosecha, reduciendo así las pérdidas y sin dejar residuos en el fruto.

Fuente.FAOSTAT , 2019 http://www.fao.org/faostat/es/#data/QC

El aguado es una de las enfermedades que puede llegar a ocasionar graves daños en el cultivo de los cítricos ocasionada por hongos del género Phytophthora que afectan a naranjas dulces y mandarinas.
Los síntomas característicos son la aparición de pudriciones blandas de color marrón, que van avanzando hasta afectar a todo el fruto y finalmente la caída al suelo perdiéndose parte de la cosecha. En aquella fruta donde la infección es reciente, los síntomas aparecen en el fruto recolectado cuando llega al almacén. Con lo cual, esta enfermedad produce daños tanto en pre- como post-cosecha. Los frutos más afectados suelen ser en la mitad inferior del árbol ya que los propágulos del hongo se dispersan debido a la salpicadura producidas por la lluvia.
El porcentaje de incidencia en la campaña está muy ligado a factores meteorológicos, y elevadas y frecuentes precipitaciones junto a temperaturas templadas favorecen su inicio y desarrollo, condiciones que suelen darse en otoño y primavera, aunque también en inviernos suaves.
En la comunidad Valenciana en la campaña 2016-2017 se vieron afectadas más de 140.000 hectáreas de cultivo ,en donde la mayoría de variedades de mandarinas clemenules y navelinas, y parte de las variedades tardías navel, lane-late y navelate, presentaban síntomas de aguado producido por el temporal de lluvias y vientos. En la campaña 2018-2019 las pérdidas causadas por las inundaciones y la presencia de aguado en fruta ascendieron a 305 millones de euros siendo unas de la peores campañas que se recuerda en décadas (AVA-Asaja).
TIDAL es un formulado procedente de un proceso fermentativo en el cual se producen metabolitos que son agentes complejantes-quelantes biológicos de alto rendimiento y los microelementos de la formulación actúan como coenzimas específicas a nivel de los procesos enzimáticos de la planta. La formulación de TIDAL se basa en el ‘efecto priming’, mecanismo activador del sistema inmunológico de las plantas que no les genera estrés.
 

 
La aplicación de TIDAL (0,75 cc /L) consigue unos niveles de eficacia del 77% por encima del estándar químico. El ensayo se realizó en la provincia de Córdoba (Hornachuelos) en naranjos de la variedad Navelino entre los meses de octubre-diciembre.
 

 
En la evaluación de la enfermedad en frutos ya cosechados (post-cosecha) obtuvimos unos valores de eficacia del 85% a la dosis de 3cc/l.
 

 
TIDAL permite, gracias a su formulación, aplicalo como herramientas de control integrado de plagas y enfermedades, realizando rotaciones con agroquímicos minimizando los riesgos descartes de fruta por la superación de los Límites máximos de residuos (LMRs).